{"id":30952,"date":"2023-09-15T10:01:34","date_gmt":"2023-09-15T09:01:34","guid":{"rendered":"https:\/\/institutpsicologia.cat\/adultos\/tdah-en-adults"},"modified":"2023-12-20T21:13:10","modified_gmt":"2023-12-20T20:13:10","slug":"tdah-en-adultos","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.institutpsicologia.cat\/es\/adultos\/tdah-en-adultos","title":{"rendered":"TDAH en adultos"},"content":{"rendered":"\n\t<div id=\"cabecerainterior-block_87c2d173fffc9304b96b15115c0749b8\" class=\"cabecerainterior lazy\">\n\t\t<div class=\"cabint-image\">\n\t\t\t<img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.institutpsicologia.cat\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/ADULTS-tdah.jpg\" alt=\"\">\n\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"cabint-info\">\n\t\t\t<h1 class=\"cabint-info__titol\">\n\t\t\t\tTDAH en adultos\t\t\t<\/h1>\n\t\t<\/div>\n\t<\/div>\n\n\t\n\n\t<div iid=\"text-block_b4f45b2e8caeaa7e6e5cbf6233059ecb\" class=\"text-simple lazy\">    <div class=\"grid-container\">\n      <!-- Item -->\n      <div class=\"text-simple__text\">\n        <h2 class=\"titol_bloc\"><\/h2>\n      \t<div class=\"text_bloc\">\n        \t<p>Aunque el TDAH es un trastorno del neurodesarrollo que se manifiesta en la infancia, persiste en aproximadamente el 50% de los casos hasta la edad adulta. Hace a\u00f1os, no exist\u00eda la tradici\u00f3n de evaluar el TDAH en adultos ni los conocimientos para detectar el TDAH. En consecuencia, hay adultos que llevan toda una vida lidiando con las dificultades que este trastorno conlleva sin haber recibido ni el diagn\u00f3stico ni el tratamiento adecuado.<\/p>\n<p>La vida adulta requiere de un ejercicio constante de planificaci\u00f3n, gesti\u00f3n del tiempo, autocontrol emocional, resoluci\u00f3n de problemas, concentraci\u00f3n y atenci\u00f3n a los detalles. Estos aspectos dependen del desarrollo de las funciones ejecutivas, que es la dificultad central del TDAH. Un d\u00e9ficit en el desarrollo de las funciones ejecutivas puede interferir y deteriorar considerablemente la vida de la persona, en sus diferentes \u00e1reas, desde las relaciones personales hasta el rendimiento laboral. Habitualmente, debido a la persistencia de los s\u00edntomas a lo largo de los a\u00f1os, pueden aparecer otras consecuencias negativas en el adulto, como una afectaci\u00f3n importante de la autoestima; sintomatolog\u00eda ansioso-depresiva; cambios de humor y sensibilidad a la cr\u00edtica; baja tolerancia a la frustraci\u00f3n y al aburrimiento; graves dificultades en la planificaci\u00f3n, organizaci\u00f3n y cumplimiento de tareas; problemas en la administraci\u00f3n econ\u00f3mica y dificultades en la relaci\u00f3n con los dem\u00e1s, incluso problemas de consumo de t\u00f2xicos.<\/p>\n<p>As\u00ed, los adultos con TDAH que no han sido diagnosticados ni tratados han estado sufriendo este trastorno de manera cr\u00f3nica desde la infancia. Los s\u00edntomas espec\u00edficos, como la distractibilidad, la desorganizaci\u00f3n, la dificultad para realizar tareas secuenciales y la impulsividad, pueden haber impedido que las personas hayan podido aprender o utilizar habilidades de afrontamiento eficaces.<\/p>\n<p>Debido a estos s\u00edntomas, las personas con este trastorno tienen un bajo rendimiento sostenido u otras experiencias que pueden etiquetar o percibir como &#8220;fracasos&#8221;. Esta historia de fracasos puede llevar a que las personas con TDAH desarrollen creencias negativas sobre s\u00ed mismas, as\u00ed como pensamientos desadaptativos cuando intentan realizar ciertas tareas de manera eficaz. Estos pensamientos y creencias negativos pueden tener un efecto negativo en la autoestima de la persona e incluso provocar alteraciones del estado de \u00e1nimo (depresi\u00f3n, culpa o ansiedad).<\/p>\n<p>En la Fundaci\u00f3n Instituto de Psicolog\u00eda estamos especializados en la evaluaci\u00f3n y tratamiento del TDAH a lo largo del ciclo vital desde la perspectiva interdisciplinaria que requiere el tratamiento eficaz.<\/p>\n      \t<\/div>\n     \t<\/div>\n      <!-- .\/ Item -->\n    <\/div>\n  <\/div>\n\n\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":30943,"menu_order":2,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"_acf_changed":false,"wp_popup_display_lightbox":0,"wp_popup_suppress":"","wp_popup_trigger":"","wp_popup_trigger_amount":0,"wp_popup_disable_on_mobile":false,"_themeisle_gutenberg_block_has_review":false,"footnotes":""},"class_list":["post-30952","page","type-page","status-publish"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.institutpsicologia.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/30952","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.institutpsicologia.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.institutpsicologia.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.institutpsicologia.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.institutpsicologia.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30952"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.institutpsicologia.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/30952\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30954,"href":"https:\/\/www.institutpsicologia.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/30952\/revisions\/30954"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.institutpsicologia.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/30943"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.institutpsicologia.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30952"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}